…Es que las obras son así (I)…

Este verano nos decidimos a reformar una par de cosas en casa y nos metimos en obras. Yo desde un principio tenía un objetivo claro: no enfadarme, ni permitir que la situación minara mi relación de pareja. En general lo logré, aunque tengo que admitir que hubieron un par de momentos críticos… soy humana. Sin embargo, después de las dos primeras semanas (duró un mes y medio, aunque aún faltan remates) me dí cuenta que cada vez que alguien me decía: “es que las obras son así“, mi emocionalidad cambiaba.

Cuando lo comento con amigos y compañeros, presuponen tal como dice el dicho: “en casa de herrero, cucharas de palo“, que siendo arquitecto como controlo del tema, tengo argumento para discutir con los que intern¡vienen en las obras. Se equivocan, no es mi formación técnica como arquitecto la que me había aportado la distinción, que hacía que un simple comentario me afectara. Era mi formación como coach y la responsabilidad adquirida en mi comunicación, lo que estaba originando que una simple frase me originara mal estar. Por supuesto no es la frase en sí, sino que seis simples palabras, mostraban que con interlocutores que emplean de forma habitual dicha frase, es bastante complicado mantener conversaciones efectivas.
Para empezar, las obras no son de ninguna manera, en todo caso, las personas que intervienen en las mismas, hacen que las obras sean así. Al emitir dicha frase el emisor (el albañil, el carpintero, el responsable…) lo que logra es eludir su responsabilidad. Por ejemplo, la culpa de no cumplir con un plazo, no es de él, sino de cómo son las obras, y por tanto no está tomando partido en la solución.
Otro hecho, es que es bastante complicado lograr un compromiso, lo que ocasiona que no puedas organizar, ni planificar tu tiempo, y esto realmente era lo que me estaba molestando, que una vez aceptado un compromiso, de no cumplirlo, simplemente no lo comunicaran para renegociar y por lo menos, saber que hacer con tu tiempo y poder replanificar tu futuro inmediato. Al no aportarme ningún tipo de información, yo no era dueña de mi tiempo, sino me sentía que mi tiempo y mi vida, la dirigían ellos. En mi opinión, creo que el motivo por el que a nadie le gusta meterse en obras es porque tu futuro inmediato no te pertenece.
Una vez me preguntaba un amigo si el coaching tenía futuro…todo lo que te ayude a mejorar tu conversación…tiene futuro…somos seres sociales y no hemos aprendido a conversar, simplemente hablamos, y en el campo de las reformas…sobre todo.

Acerca de Raquel Manchado

Soy un individuo curioso, creativo e innovador, que siempre va más allá de lo que a simple vista se ve, y que aspiro a algo sencillo: ser feliz.
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